De los cuerpos ajenos no se habla

Repite conmigo, por favor: ¡De los cuerpos ajenos no se habla! Y así hasta que seamos capaces de deconstruirnos, de amarnos y aceptarnos como sociedad que debería estar habida de empatía y, entre mujeres, sororidad. El arte de amarnos unos a otros.

¿Cómo vas a opinar sobre el cuerpo de alguien más? Ese cuerpo del que quizá tienes la curiosidad de expresarte pertenece a una persona, ese ser humano tiene una historia que puede estar repleta de dolor porque quizá su obesidad o excesiva delgadez se deba a una enfermedad, quizá una enfermedad terminal o a una condición psicológica que le generó un trauma.

Entonces, ¿cómo vas a opinar sobre los cuerpos ajenos? La respuesta siempre será no. La única respuesta válida es ‘No’.

Del amor a la amistad, ¿es posible?

Bullying o acoso

En una sociedad carente de empatía, donde el odio parece es el líder de las audiencias, tenemos una larga lista de “odiadores”, permítame la expresión aunque ni siquiera existe en la RAE, Real Academia Española de la lengua. Pero existe el cognitivo “hater”. Que parece que dominamos, que ha trascendido. Que a algunos creen que les da poder, pero no.

Ser hater es síntoma de una carencia. No hay una animadversión más grande entre seres humanos que el odio. El odio mata. El odio confronta, enfrenta a personas incluso de las mismas familias que pueden ser hermanos, hijes, padres, amigues, etcétera.

El bullying que es otro anglicismo, dice: «El daño repetitivo e intencional a una persona o grupo por parte de otra persona o grupo, donde la relación implica un desequilibrio de poder». También conocido como acoso. Pero sobre todo es una expresión sistemática de carencias, de inconformidad y de completa ausencia de la empatía. Y aceptación personal.

Pasemos a la empatía

La empatía es ese don que se asemeja al respeto. La empatía ese sentimiento —amoroso—de identificación, reconocimiento y aceptación de alguien más. Y además mutuo. Pero también empatía con una misma.

Y, el acoso o bullying cibernético es penado por la ley. Pero más allá de que necesitemos justicia legal, lo que es urgente es respetarnos. En el respeto de nuestras inmensas diferencias y creencias encontraremos la paz, la tranquilidad, la dicha de vivir y dejar vivir.

La próxima vez que quiera invalidar a alguien más, primero valdría la pena reconocer mis propias carencias afectivas y de valores.

De los cuerpos ajenos no se habla.

De los cuerpos ajenos no se habla

Ahora se les dice mantra, pero en realidad son valores. Valores son todos los aprendizajes que tenemos en la vida provenientes desde el amor, respeto y empatía.

Pero, este valor tan ausente, tan lejano hoy en día, porque es una muestra recurrente de nuestras propias debilidades. Carecer del más básico valor que es el respeto dice mucho de nosotros, pero expresarlo opinando del cuerpo de alguien más es el peor reflejo de nuestra insuficiencia y vacío.

Es decir, cuando opino o hablo de alguien más en realidad estoy expresando mis propias ausencias de validación, aceptación y amor. Carecer de amor propio nos lleva a eso: opinar de los cuerpos ajenos. De la vida de otra, otro, otre. Sin conocimiento, ni mucho menos, consentimiento de la otra persona.

De los cuerpos ajenos no se habla. No es correcto, «No porque todo mundo lo haga significa que está bien, que es correcto». No eres cool opinando del alguien más, por más que te quieras hacer el listo o rebelde.

Aprendamos a parar el ‘hate’

Repitamos hasta que nos deconstruyamos y aprendamos que “De los cuerpos ajenos no se habla”. No se opina del peso, del color, del pelo desaliñado de una mujer, de la forma de caminar de un anciano, de las limitaciones físicas o emocionales de alguien, ni de los glúteos, ojos, pestañas, orejas y largo etcétera, de nadie.

La violencia digital tiene que parar. Solo depende de nosotros sentir y concientizar la empatía. Si externas una opinión que esté llena de prejuicios el más afectado eres tú mismo, porque, repito, es un reflejo, es un síntoma inconsciente de quien eres tú misma, tú mismo.

En una sociedad repleta de machismo y misoginia la sororidad es nuestro único aliado, piénsalo. No nos cuesta nada pasar a la reflexión. Una persona inteligente está en constante aprendizaje y evolución.

La animadversión y muestras de rechazo no es lo que necesita hoy en día la humanidad. No hoy que solo en México se cometen 10 feminicidios al día.

Abrázate y ámate.

Para Ruth con todo mi cariño, respeto, gratitud y admiración.

Para Nei con profundo mi cariño, reconocimiento, admiración y sonrisas.

Seamos amor, cada día ríe más alto, más fuerte, goza tus alegrías, celebra tus logros, reconoce tus emociones.

El bullying no es un juego.

APPS de Inteligencia Artificial que todos necesitamos.