hay veces en las que cocinar no es fácil. Tienes que estar pendiente de muchas cosas y si falla algo el resultado ya puede que no sea el mismo. Por ello, y para facilitarte tu labor en la cocina, te ofrecemos unos cuantos truquillos que no te dejarán indiferente. ¡Descúbrelos!
hay veces en las que cocinar no es fácil. Tienes que estar pendiente de muchas cosas y si falla algo el resultado ya puede que no sea el mismo. Por ello, y para facilitarte tu labor en la cocina, te ofrecemos unos cuantos truquillos que no te dejarán indiferente. ¡Descúbrelos!
Si cortando cebollas eres un mar de lágrimas, hay un pequeño truco para evitar ese molesto llanto: Déjalas algunas horas antes en la nevera, o colócalas en un recipiente con agua caliente durante 10 minutos, y ya verás como al pelarlas no sueltas ni una sola lágrima.
¿Tienes invitados y quieres sorprenderles con un sabroso aperitivo de queso de cabra, pero al cortar el rulo siempre se te desmorona? La próxima vez que tengas que cortar cualquier queso blando, pasa previamente el cuchillo por el agua fría del grifo y ¡el queso se cortará perfecto!
Si eres de las que se llevan el tupper a la oficina, habras descubierto ya que no debes aliñar las ensaladas al salir de casa, sino al momento de comerlas en la oficina. Es el propio aliño lo que deja a la lechuga con ese aspecto por ello, ¡échalo siempre al momento justo de comerla!
Probablemente, después de recalentar guisos o cocinar pescado en el microondas, el olor persista horas, e incluso días. Un truco para limpiarlo y eliminar los malos olores es meter en él un vasito con agua, vinagre y un limón exprimido durante 4 minutos. ¡Prueba y cuéntanos!
¿Se te ha olvidado sacar comida del congelador y al final te ha pillado el toro? Aún no pidas comida a domicilia, prueba a preparar un cuenco con medio litro de agua templada y añade 10 gotas de vinagre. Sumerge la comida unos segundos y conseguirás un descongelado más rápido.
Si te desagrada el olor de los ajos en los dedos tras picarlos, lávate las manos sólo con agua y sin frotarlas. Haz lo mismo con el cuchillo que hayas utilizado para cortarlos. ¡Funciona!
Para evitar que los frigoríficos huelan, deja un recipiente con bicarbonato dentro. ¡Comprobarás que absorve los malos olores!
Para evitar que al hervir los huevos estos se rompan y se abran, añadir al agua de cocción un chorrito de vinagre y una pizca de sal.
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